viernes, 7 de octubre de 2016

La paz siempre será la mejor victoria.


Introducción

Los diálogos o negociaciones de paz entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), también conocidos como proceso de paz en Colombia, fueron las conversaciones que se llevaron a cabo entre el Gobierno de Colombia (en representación del Estado) y la guerrilla de las FARC. Estos diálogos tuvieron lugar en Cartagena y en La Habana. El objetivo, según el gobierno, es la terminación del conflicto con el grupo insurgente; y según las FARC, buscar la paz con justicia social por medio del diálogo, según palabras de Iván Márquez, uno de los miembros del equipo negociador de las FARC.


Los diálogos se refrendarían o se rechazarían por medio de un plebiscito según determinó el congreso en la ley estatutaria de la paz. El resultado final fue una victoria para el no a la firma de los acuerdos con el grupo insurgente, de acuerdo al voto popular. Con este resultado, se abre una nueva etapa del proceso de diálogo, en la que se discute la posibilidad de ajustar los acuerdos, para considerar las objeciones de los opositores del acuerdo actual, entre ellos el ex-presidente Álvaro Uribe.

EL PLABISCITO FUE NO
La firma de la paz en Cartagena ha quedado –por eso de las agendas políticas- en segundo plano ante la inminencia del plebiscito. Sin embargo, la firma ante la Comunidad internacional tiene una connotación tal, que bien puede decirse que el Gobierno y las Farc se ataron el lunes de ‘pies y manos’ para responder una eventual –y altamente improbable- victoria del No con un impensable a estas horas “rompimiento del cese de hostilidades”. Ni al Gobierno ni a las Farc le daría la cara ni el cuero para responder ante la Comunidad internacional con un regreso a la guerra como muestra de disgusto y despecho ante la libre expresión popular que manifestara No a estos acuerdos, y reclamase victoriosamente  la ‘renegociación’.



Lo anterior viene a cuento de la propaganda que insiste, aun tras la firma del lunes, que la consecuencia de una derrota del Sí significaría una vuelta a la guerra. A estas alturas del paseo y tras la firma protocolaria en Cartagena, es tan cierto aquello de que el Sí no asegura la paz, como también lo es aquello de que el No no propicia la guerra. Para ser justos, hay que admitir que en ninguna de las publicidades y discursos del No, sus defensores, incluso sus defensores a ultranza, invitan a votar por el No como camino para retomar el conflicto por la vía de las armas. Si esto hubiese sucedido –lo de invitar a votar por el regreso a la confrontación armada- otro gallo cantaría y otro sería el contenido de esta columna, tan amante y deseosa de la paz como la que más. Tan amante y deseosa de la paz que no se contenta con alcanzarla con las FARC, sino que también hace votos por alcanzarla con el ELN y dejarla bien amarrada también con las exAUC y sus ‘variopintos´ émulos indignados por los incumplimientos del Estado.  

CEREMONIA



La ceremonia más deseada por los colombianos se desarrolló con la solemnidad que la ocasión se merecía en la ciudad más internacionalmente turística del país, Cartagena de Indias. Una señal al mundo, pues la industria del turismo es una de las que están llamadas a sustituir a la de la guerra. Aunque quizás la ciudad amurallada fue elegida para asegurar la presencia del líder cubano, Raúl Castro, sin cuyo auspicio e impulso de la mesa de negociaciones de La Habana, durante tres años y medio, el acto de la pasada madrugada hubiera sido imposible. La prensa local especuló que supuestos problemas de salud de Castro hacían inviable que viajara a los 2.600 metros de altitud de Bogotá.

Las balas escribieron nuestro pasado, la educación nuestro futuro”, se podía leer en el balígrafo, medio millar de los cuales fueron fabricados con balas de ametralladora y fusil para ser obsequiados a los invitados a la ceremonia. Presentes en el Patio de Banderas del Centro de Convenciones de Cartagena, además de Castro, una veintena de mandatarios internacionales, con buena representación de los presidentes latinoamericanos, como el argentino Mauricio Macri o la chilena Michelle Bachelet. También el secretario general de la ONU, Ban Ki Mun, el secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, o el rey emérito, Juan Carlos I, además de 250 víctimas del conflicto.


JUAN MANUEL SANTOS GANA EL PREMIO NOBEL DE LA PAZ
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, ha sido galardonado con el Premio Nobel de la Paz 2016 por sus esfuerzos en el proceso para poner fin a la guerra acordado con la guerrilla de las FARC. El Comité Noruego del Nobel ha destacado del mandatario la "fortaleza" necesaria para afrontar la "tarea" del proceso de paz abierto con la insurgencia más antigua de América Latina tras más de 50 años de conflicto. "Colombianos, este premio es de ustedes. Lo recibo, en especial, en nombre de las millones de víctimas que ha dejado este conflicto que hemos sufrido", ha dicho el mandatario este viernes, dos horas después de que se le anunciara el galardón en la Casa de Nariño, su residencia oficial, acompañado de su esposa María Clemencia de Santos.


FUENTES
La paz en Colombia: http://lapazencolombia.blogspot.com.uy/
Dialogo:https://es.wikipedia.org/wiki/Di%C3%A1logos_de_paz_entre_el_gobierno_de_Juan_Manuel_Santos_y_las_FARC
La Vanguardia: http://www.lavanguardia.com/internacional/20160927/41597578806/acuerdo-paz-colombia-santos-timochenko.html
El País: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/10/07/actualidad/1475828983_681895.html

Nombre de los Integrantes:
Gabriel Jaime
Mateo Alvarez
Francisco Izcua
Brahian Guerra
Leonardo Souza


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